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- Sin cultura volvemos a la tribu, en palabras del premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, y que los estallidos de violencia estallen en sitios como Lavapiés, barrio de Madrid, Bilbao o Pamplona, donde actuó la que sirve de modelo a la llamada naturalización de la Manada, nos recuerdan de paso a los bienpensantes para los que ir al colegio significaba ir a las clases, y no tanto al recreo o a que se ausentara el profesor.

sinónimos de amistad

#yopreguntaría ¿cuál es el líquido más caro?

31
enero 2019

- Con cebos de mentira se pescan carpas de verdad, William Shakespeare.

Cuando se supo que manejaba con cierta solvencia técnicas y métodos #Anonymous no me costó trabajo conseguir algún #empleo de los mal remuneraos, si es que no eran tos, en los que la ganancia se obtenía manejando malas artes a parte la tarea principal, que consistía básicamente en hacer guardias a deshoras, de madrugada, cuando nadie quería ni preocuparse de lo que pudiera pasar y pa que na fuera mal como la chica del Quimicefa, o sea, que nadie de otros turnos se pudiera sentir tambaleao en su sueño poniendo a otro pringao. En 1 de esas, casi cercana la hora de salida me tiraron 1 cuña mafiosa perceptible que consistía en ir a recoger a alguien que no estaba bien y ponerlo a buen recaudo hasta recibir nuevas órdenes. Podía salir antes del trabajo, vamos, si quería tenía que hacerlo de inmediato. Tan fácil como parar mi coche delante la típica mansión de lujo de la que salió 1 forma embutida de arriba abajo en 1 chandal negro, encapuchada, con gafas de Sol y andando por su propio pié.
- ¿Quieres que te lleve algún lao? Se había quitao el pañuelo de la nariz, que todavía sangraba, y me miró estupefacta, ni siquiera podría articular la máscara que pudiera haber puesto ante preguntas necias, por lo que me remití a la orden inicial, arranqué el coche y más o menos a escondidas, pues era de madrugada, la metí en el cuchitril en el que estaba alojao en forma de habitación subterránea con derecho a baño que casi me servía de cargador de baterías de los equipos con los que me manejaba, que lo demás estaba casi to por los suelos y ni siquiera me había molestao todavía en colgar cosas por las paredes aunque fuera pa disimular haciéndome el loco como el Taxi Conspiracy Theory.
- Tienes que lavarte, procura que no te vea nadi, le pedí mientras le tendía mi bote de gel Aloe vera; usa esto en vez de jabón. Es cicatrizante y toma mis toallas. No importa que se manche, las llevo a 1 lavadero de esos de monedas. Con cierto nerviosismo y sueño por mi parte se tomó su tiempo y volvió totalmente embozada en las toallas, como 1 fantasma y en la mano e1 bañador de lentejuelas y algo que me llamó la atención y no había fijao antes: botas de boxeador. Aparentemente había estao peleando en 1 espectáculo. Tenía 1 cuerpo excelente si no fuera por algunos moretones y creo que heridas aún abiertas, aunque habían dejao de sangrar con los paños y pañuelos, que estaban perdidos de sangre, hasta en las partes menos visibles. Había perdido la pelea, de eso no cabía la menor duda. Siéntate ahí, casi la llevé a la cama en volandas y me preparé con lo que quedaba del bote de Aloe puro 100% que fui extendiendo sobre los moretones mientras desliaba las toallas que la tapaban cuidando de no aplicar, ni tocar siquiera las heridas.
- Es cicatrizante, cuando se te cierren estas heridas tan feas ya habrás visto que no te dejan ni señal, aunque creo que no me oyó, pues se durmió tendida boca abajo mientras aplicaba la poción sobre el culo, las piernas y el cuello por detrás, donde más había sufrido. Me lavé las manos cuando terminé o me cansé, pues me entretuve en el culo y las nalgas, que me parecieron muy bonitas casi aprovechándome de ella, dormida como estaba. Cuando desperté bien entrada la tarde me la encontré vestida con el chándal otra vez de arriba abajo y aplicándose ella misma la loción sobre la cara, debajo de los ojos y la nariz, también sobre las rodillas, pues tenía arremangao el chándal de 1 pierna mientras se secaba.
- Ten cuidao de no tocarte ninguna herida abierta, pues también cicatriza por dentro, advertí, y al oírme dejó lo que estaba haciendo y me sonrió perceptiblemente.
- Gracias, eso fue lo 1º y único que me dijo en mucho tiempo.
- ¿Tienes hambre? Algunas veces me lo monto en plan pic nic y me quedan algunas cosas en la nevera comunal. Jamón york, queso, pan de molde, tomates, algo de fruta y poco más. Extendí algunos papeles de periódico sobre la cama, donde saltó como 1 resorte y se cruzó de piernas delante de mí antes de ponerse a comer con apetito y sin hacer ascos al burdo montaje de la mesa. Yo me preparé 1 emparedao a secas y me fui a donde tenía el portátil sin batería que usaba enchufao a la corriente casi como antena de radio. Me esperaba 1 mensaje en el que se me liberaba de ir a trabajar casi hasta el día siguiente. Entonces me relajé, se habían acabao mis preocupaciones por el momento, me eché 1 vaso de Coca cola y me puse a fisgonear mensajes anteriorer por si había alguno que me hubiera pasao desapercibido. Contesté a los más urgentes, adelanté algunas tareas de contabilidad que tenía atrasadas y alguna vez que me volví a mirar vi que se había dormido otra vez. Me gustó el bañador de lentejuelas que había colgoo en el saliente de otra tubería, donde se secaba, igual que los pañuelos, que debía haber lavao donde fuera, y en algún momento distraído de mi tarea estuve repasando sus medidas que debían ser de escándalo cuando estuviera repuesta.
- ¿Quieres que demos 1 paseo? Dije cuando la vi desperezarse, ya casi se ha hecho de noche y no cojo ni el coche, no tengo que ir a trabajar. Damos 1 paseíto por los alrededores pa estirar las piernas y nos volvemos a continuar el tratamiento. No hace falta ni que te cambies, así con el chándal, la capucha y las gafas de Sol no se te nota na. Pareció obedecerme y solo se puso las botas de boxeadora que, por cierto le quedaban fenomenal. Era poco habladora y mientras la cosa que sea que le hubiera pasao no me alcanzara a mí me dí por satisfecho con la noche libre, el paseo relajante, adelantar tareas como pa no ir tirao del gancho en unos días y cuando volvimos al cuchitril le pedí volver aplicarle yo mismo el Aloe puro. Se encogió de hombros por respuesta y me sonrió otra vez.
- Así podré decir que te he tocao cuando te cures, y es que estaba bien buena, además de muy mejorada de como la conocí. Empecé otra vez por los codos y las rodillas, donde más sufren las articulaciones y cuando me tomé la confianza que me daba estuve acariciándole las tetas, otra vez las nalgas y el culo incluso cuando se había secao la loción dermoprotectora y cicatrizante. Tomamos otro piscolabis hasta agotar mis reservas, me seguía comiendo bien y cuando oímos ruido de TV por las otras dependencias del subterraneo le indiqué con gestos que nos hiciéramos los enamoradizos, que no era tanto, pero le pedí que disimulara mientras estuviera conmigo.
- De todas formas no tengo amigos, nadie te creería. Volvió a dormirse en seguida y yo seguí 1 rato con las tareas pendientes del computador hasta que volví a dormirme también. Me adelantaron el turno de trabajo a la sobremesa y me pidieron que entregara el paquete sano y salvo en uno de los mensajes que me dejaron congao. Cuando nos despertamos al día siguiente, aunque el subsuelo compartido estaba vacío y silencioso, nos metimos al baño juntos y por turnos nos aplicamos las lociones curativas sobre el water y luego hicimos nuestras respectivas necesidades sin dejar rastro que no fuera en el recuerdo, pues fue momentazo de intimidad extrema que solo me ha pasao cuando he estao hospitalizao. Me refieron a la jodida costumbres de tener que llamar a las enfermeras pa que supervisen las deposiciones. Cuado se puso el bañador de boxaadora le pedí que me dejara examinarla de frente y de espaldas y también desde cerca, agarrada por la cintura como si fuera 1 escultura o 1 cerámica de arcilla en 1 torno alfarero. Como veía que me gustaba me dedicó algunas poses esculturales propias de fitness sonriendo otra vez. Estaba bien buena, casi había que fijarse pa descubrir algún resto de moretón que tampoco eran tantos, pues se olvidaban sus posibles defectos con solo mirarla, aunque sí muy llamativos por lo de la sangre cuando la conocí. Después de otro estiramiento, de ágil salto que pegó, cogió su chándal y se visitió rápidamente, como si le apeteciera salir a hacer footing.
- Pues vámonos ya. El que nos recibió debía haberla visto después de la pelea porque solo tenía ojos de asombro fijos en ella.
- Pero ¿qué le has hecho?
- Yo na, si no le he puesto la mano encima, bueno sí, pero pa untar Aloe vera puro sobre los moretones. Es cicatrizante y cura y hace desaparecer las heridas y otras señales. Aunque no te pase na te lo puedes echar, es dermoprotector. Si se baña con gel de Aloe estará perfecta en poco tiempo. Ella asintió aceptando el examen y mis palabras.
- Pide que te den ropa que te valga, elige lo que quieras y te vienes otra vez. Ya a solas conmigo, el dueño del Club me dijo que era como 1 préstamo o prenda, que su chulo, como lo llamó, estaba guardao en el talego y que mientras tanto apenas tenía que cuidar de ella y hacer lo que se le ocurriera.
- Pero se te da bien eso que haces, digo el Aloe, supongo que por si me emocionaba el trabajo que fuera estaba totalmente devaluao. A lo mejor te mando a otras chicas.
- Hombre, no es lo mío, y además así, a palo seco mucho peor, ya te digo que ni la he tocao. Pa eso prefiero elegir yo y me la llevo tranquilamente, pago lo que sea y ya está.
- A esta puedes hacerle lo que quieras, ahora se lo decirmos cuando vuelva, y gratis. ¿Es que no te gusta?
- Sí, claro que sí, de las mejores que he visto por aquí, pero ya está curada y si se queda conmigo tiene que ser como pareja. Vivo en 1 sitio compartida y solo así entraría dentro de la lógica, si no empezarían hacerse preguntas. Lo que no quiero es llamar la atención de nadie y menos por asuntos en las que no tengo na que ver y que además, cuanto menos sepa mejor pa mí, como en El Padrino. Volvió la maziza sonriente vestida de otra forma, más de calle y con 1 bolsa repleta en la que se llevaba más cosas.
- Te vas a quedar de momento con él y puede hacerte lo que quiera. ¿Me has entendido? Y luego dirigiéndose a mí: ¿como van esas cuentas?
- Eso muy bien, aproveché la noche libre pa adelantar trabajo. Dejé en el borrador de tu e mail algunas tablas acabadas y no he visto na raro donde he mirao, quiero decir diferente a las otras veces. De todas formas podemos quedarnos por aquí 1 rato por si tengo que comprobar algo.
- Casi mejor que no. Y dirigiéndose a ella: ¿tienes to lo que necesitas?
- 1 pregunta, me apresuré a contestar: ¿puedo hacerle fotos? Quiero decir por partes, sin que se le vea la cara, a lo mejor de los tatuajes, los pezones, no sé, donde tiene los pircing, si es que los ha recogido. El jefe la miró a ella mientras se lo pensaba.
- Mira, pues eso puede estar bien, pareció pensar en alto, pero no te cortes en lo otro que hemos dicho, dale caña y procura que las fotos sean comprometedoras y no te importe que se la reconozca. Así, si dice después algo de nosotros, tenemos pa contestar y a lo mejor hacemos lo mismo con las otras chicas. Algunas son muy listas y luego van y lo cascan lo que les parece. Procura que se vea que están a gustos y que consienten lo que pasa. Y tú obedece, ponte como te diga, le dijo a ella, que asintió sonriendo. Quiero ver esas fotos antes que nadie. Así quedamos, cogimos nuestras cosas y ya en el coche intenté explicarle que yo cuando estaba solo me llavaba a las que me gustaban del Club que estaban solas cuando me iba, eso sí, pagaba lo que me pedían y si te he visto no me acuerdo. Si me tenía que quedar con ella o ella conmigo, pues había puesto esa condición pa no ver lesionaos mis derechos de solitario. Así lo dije pues se rió como si me regañara y meneó la cabeza al ritmo de la canción que sonaba por la radio y que debía gustarle. Incluso en el coche parecía 1 gogó de discoteca cansada después del trabajo, solo le faltaban los tobillos polvorientos después de haber zapateao mucho. Paramos en el chino de la esquina que abría casi las 24 horas y además de repuestos de Aloe vera puro de mi marca preferida, cogimos algunas lonchas de jamón york, pan fresco y bebidas al gusto. Bueno, al fin y al cabo era como 1 fiesta íntima. Esta vez fue ella la que dispuso la mesa. Comimos sin hablar, nos duchamos otra vez juntos sin importarnos que estuvieran los otros del subterráneo por allí pululando y nos refugiamos en mi cuchitril como si na.
-Ahora no podemos hacer ninguna foto, a lo mejor mañana con algo de luz sobre esa pared, pero sí puedes probarte la ropa que te has traído a ver qué me gusta más. Era 1 to en 1 los pases de probador, sin tapujos al cambiarse y luego lo que parecían ejercicios de fitness embutida en bañadores elgidos con buen gusto, que le sentaban fenomenal, algún short vaquero a la moda, tops de lentejuelas y sobre to las poses de gimnista, lo que más me molaba.
- De momento solo me apetece extenderte el Aloe otra vez y mañana ya veremos. Se sentó en la esquina de la cama quedando frente a mi silla que había dao la vuelta y se abrió de piernas. Se dejó que le quitara el top, examiné los moretones casi desaparecidos a muy pocos centímetros, casi con lupa y después de aplicarle la crema sobre sun genitales, aunque no por dentro, pero se los abrí pa mirar, luego los codos y las rodillas, las nalgas que tanto me gustaban, otra vez las tetas y ya tumbada en la cama boca abajo hasta le propiné unos azotes cariñosos en el culo respingón cuando ya se había dormido otra vez. Cuando nos derpertamos, recien lavada y maquillada hice algunas tomas cercanas de su cara, el típico plano americano, de cuerpo entero, luego estirando los brazos. De vez en cuando me acercaba y la acariciaba, casi masajeaba procurando no descomponer la impresionante figura pero excitándome muchísimo. Se me cortó el rollo cuando abrí el ordenador pa descargar las fotos y enseñárselas y fisgué en los mensajes que tenía pendientes de leer.

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Roberto Fernández Sasia: El mundo de las Amanitas, Setas y plantas nº 9, octubre 1998.