protección de datos personales | régimen jurídico

Escrito a las @ 5:52 PM el dia 1 Noviembre 2019 por docespi

 #tsunamidemocratic #trainsong KNSE crew #graffiti

reglamento UE 2016/679 de 27 abril relativo a la protección de personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y la libre circulación de estos datos

principios y derechos

obligaciones

En pleno pelotazo del videojuego para móviles Pokemon Go, del que recuerdo vagamente que ocurrió en el tránsito de la primavera al verano y coincidió con 1 ley de silencio en redes sociales decretada por Errejón cuando todavía era lugarteniente y estratega de Iglesias, la revista Pronto se apresuró a lanzar 1 número especial que anunciaba por la tele, y en el que entre otras cosas, supongo, entrevistaban a 1 jugador de ventaja que ya tenía la colección de figuras entera. Aunque nunca me lo descargué, y de los videojuegos y juegos en general solo me intereso por sus reglas, tiempo después supe que alguna de estas figuras solo se podían obtener en continentes diferentes, luego tenía que haber viajado a los 5 en apenas semanas, además de que estaba previsto ir lanzando nuevas figuras, además de evolucionar algunas, junto con pequeños golpes de efecto que todavía siguen dando los promotores del único pelotazo en móviles equiparable a Tsunami Democratic. Además del éxito en el lanzamiento de la aplicación, que hace practicamente irreversible su existencia ni por muchas medidas que se tomen, cabe recordar que algunas quedadas de videojugadores de Pokemon Go en Madrid y Sevilla llegaron a ser tan escandalosas como para obligar a tomar medidas represivas a las autoridades municipales, o que son algo que se obtiene sobre el terreno y en plena acción, en la más reciente su código QR, pues se apresuraron a eliminar el que parece su único repositorio, no se sabe si por secretismo o porque al tomarse demasiadas licencias en el dudoso asunto de la geolocalización, nunca les hubieran permitido su difusión en otros que las revisan, que dejan mucho que desear o que aún no están plenamente desarrolladas, en lo que más se parece es que rápidamente se organizaron los de forocoches para tratar de tomar medidas contra algo que parece mismamente la aparición de 1 fantasma o varios cientos, e incluso miles. Al menos en este caso puedo confesar que me suscribí al repositorio de código fuente GitHub, auténtica biblioteca con estrategia parecida a la WikiPedia, que fue comprada por el gigante Microsoft en 2018.

APK (formato)

Un archivo con extensión .apk (Android Application Package, significado en español: Paquete de Aplicación Android) es un paquete para el sistema operativo Android. Este formato es una variante del formato JAR de Java y se usa para distribuir e instalar1? componentes empaquetados para la plataforma Android para teléfonos inteligentes y tabletas,2?3? así como también algunas distribuciones enfocadas a su uso en ordenadores personales de escritorio y portátiles (Note y Netbook respectivamente) ejemplo: Remix OS. Los archivos APK son análogos a otros paquetes de software como APPX en Microsoft Windows o paquetes Deb en sistemas operativos basados en Debian como Ubuntu. Para crear un archivo APK, primero se compila un programa para Android, y luego todas sus partes se empaquetan en un solo archivo. Un archivo APK contiene todo el código de ese programa (como archivos .dex), recursos, activos, certificados y archivo de manifest. Como es el caso con muchos formatos de archivo, los archivos APK pueden tener cualquier nombre necesario, siempre que el nombre del archivo termine en “.apk”. El formato .APK es básicamente un archivo comprimido en ZIP con diferente extensión por lo cual pueden ser abiertos e inspeccionados usando un software archivador de ficheros como 7-Zip, PeaZip, WinZip, WinRAR o Ark. Para abrirlo como aplicación debe usarse un emulador de Android para diferentes plataformas. Tanto en las pruebas, como en el desarrollo posterior se utilizan máquinas virtuales en equipos de sobremesa más potentes y accesibles. Virtual Box es la preferida. Puesto que muchas ventajas, o taras según se mire, de estas aplicaciones o programas es que no se pueden usar en todo tipo de dispositivos, o sí -no fue ningún problema para Huawei hacerse con otro sistema operativo para móviles alternativo a Android, pero sí por ejemplo para el navegador Chrome-, el mayor mérito de Tsunami Democratic habría sido su lanzamiento fulgurante, y a partir de ahí, la parte visible se debería buscar en otras aplicaciones como Telegram, mientras que los promotores y desarrolladores se podrían sentir satisfechos en tanto que sigan controlando su desarrollo.

No llegué a la aplicación tildada de terrorista e investigada rigurosamente por agencias de seguridad de todo el mundo, pero sí creo que está a mi alcance el mecanismo de las aplicaciones para móviles, aunque solo sea de modo conceptual o intelectual. En el manual de Cumplimiento Criminal Global de Microsoft para todas sus marcas, filtrado entre los documentos de WikiLeaks cuando detuvieron a Julian Assange en la embajada de Ecuador en Londres, se especifica que atienden llamadas telefónicas y correos electrónicos que facilitan, incluso fuera del horario de trabajo, si la emergencia implica peligro de muerte o lesiones a cualquier persona, situaciones como secuestros, amenazas de muerte o de bombas, y terroristas, que es a lo que parece que apelaron las autoridades españolas para borrar todo rastro de Tsunami Democratic en su nueva adquisición de 2018. El documento que manejo parece ser de 2008, pero entre las marcas ya se incluye XBOX Live, cuyo chat parecido al de algunos juegos de los sistemas operativos de esta marca, es lo que utilizan los terroristas yihadistas para coordinarse en atentados como el de la sala Bataclan de Paris.

La aplicación se descarga fuera del mercado oficial de aplicaciones de Google para los móviles Android. Para el iPhone, ni siquiera existe. Y hay varias razones para que sea así. Esta ausencia en los móviles de la manzana no se justifica sólo por el hecho de que el autor del software tiene que estar identificado y Tsunami Democràtic, por razones obvias, pretende permanecer anónimo. Hay mucho más. El software de Tsunami Democràtic no habría pasado varias de las pruebas a las que Google y Apple someten cada nuevo programa antes de dar su autorización. Ingenieros de software que han podido examinar la aplicación han encontrado que, la aplicación de Tsunami Democràtic, cuando se instala, accede a permisos del usuario de todo tipo. El más importante es la localización. La aplicación detecta la posición geográfica del móvil mediante la célula móvil a la que se conecta –la antena del operador– y también utiliza el GPS, para obtener una precisión de sólo unos pocos metros. Cada vez que se abre la app, sin que el usuario lo sepa, Tsunami Democrátic comprueba que el móvil no se encuentre en una lista negra propia. En caso de estarlo, la aplicación puede ser bloqueada. La aplicación rastrea la actividad del usuario con su móvil para saber si acude a ciertos eventos programados o si no va, y también desde dónde se conecta. Esta información le sirve a la aplicación para crear un perfil de cada usuario. Cuando uno es sospechoso (por ejemplo, de ser policía), puede ser bloqueado. Expertos consultados tienen indicios de que algunos de esos perfiles sospechosos no se bloquean, pero sí se les envía información falsa.

La fascinación que ha creado en algunos periodistas especializados en tecnología el hecho de que miles de personas hayan instalado en sus móviles la aplicación de Tsunami Democràtic oculta la temeridad que supone ese acto.

Fieles a la tradición ‘boy scout’ tan propia del independentismo (uniformes, bailes, cánticos y, en los últimos tiempos, hogueras), los responsables del Tsunami aprovecharon la manifestación de la ANC para proponer a los asistentes una entretenida yincana: la caza del código QR. Puesto que la Guardia Civil ha bloqueado las webs y las redes sociales de esta plataforma, ahora la aplicación que coordina los movimientos de la desordenada marea amarilla se descarga con un código QR.

El código QR es 1 código de barras bidimensional especialmente diseñado para ser escaneado e interpretado de forma rápida.

Los códigos QR se pasan de un móvil a otro. Al circular poco, el Tsunami corrió peligro de quedarse en Marejadilla. Así que anunciaron que habría camellos pasando QR de calidad.

“Como le han metido tantas medidas de seguridad, no está disponible ni en Google Play ni en Ios”, explican fuentes de los servicios de información. Para conseguir descargarla, alguien de Tsunami debe facilitarnos un código QR. De esa forma, los activistas callejeros tratan de evitar la infiltración de la policía en sus movilizaciones. El dominio de su página web se creo a finales del mes de julio. Está registrado por una empresa que tiene su sede en San Cristóbal y Nieves, dos islas caribeñas que son auténticos y opacos paraísos fiscales.

Los investigadores sostienen que hay gente de “traje y corbata” que “paga la fiesta” y dirige la estrategia de la plataforma.

La Policía estima que Tsunami Democràtic gastó al menos 300.000 euros en su aplicación para móviles.

Al 7º día amainó Las protestas de Cataluña bajaron de intensidad. El fuego fue sustituido por actividad cultural y mensajes conspiranoicos en Telegram.

Con esa herramienta preparan golpes sorpresa para la jornada de reflexión del 9-N y el Barça – Madrid de diciembre.

Tsunami Democratic prepara protestas en toda España el día de reflexión para contaminar el 10-N. La plataforma independentista, controlada por JxCAT y la CUP, llama a sus fieles y simpatizantes a movilizarse en el conjunto del territorio nacional en plena jornada de reflexión.

¿Dónde encontrar uno? Ah, amigos, esta es la cuestión. Según ha explicado Manuel Ángel Méndez en Teknautas, la nueva máxima es evitar “infiltrados”, por lo que los códigos se pasan de un móvil a otro, casi diríamos que de mano en mano, entre gente de confianza. Durante los primeros días debieron circular poco y el Tsunami corrió peligro de quedarse en Marejadilla, así que anunciaron que habría camellos pasando QR de calidad, sin cortar con nada, en la gran manifestación del sábado en la calle Marina. Como caía cerca de casa me puse una gabardina, metí buenos euros en la cartera y salí a pillar. Lo que me encontré fue la típica manifestación independentista: tietas revolucionarias, banderas en modo capa, familias con carrito y bebés con estelada. Una cosa festiva, y ya se sabe que las fiestas las carga el demonio, en lo referente a pillar. Me puse en modo síndrome de abstinencia, como cuando era más joven y visitaba una ciudad en la que no conocía el comercio ilegal, e intenté descifrar conductas sospechosas. Si había gente pasando QR, mejor sería estar atento por si se formaban corrillos. Los problemas eran numerosos y difíciles de sortear. De entrada, los códigos no huelen tanto como la marihuana, y además el uso de los teléfonos móviles está tan extendido en las manifestaciones independentistas como el tabaco de liar. Lo más importante no es estar allí, sino que lo vea todo el mundo, así que resulta difícil encontrar gente que no vaya con el móvil en la mano. Para seguir, como pasa siempre en las aglomeraciones, los datos 4G funcionaban poco y mal en el cogollo, por la concentración de gente intentando subir selfis. ¿Podría conectar con la aplicación en caso de dar con alguien que me quisiera pasar un código? Dado que la policía anda detrás de ellos, es de suponer que los que pasaran código bueno estarían tan paranoicos como Manu, un viejo camello de Malasaña que se convirtió en una leyenda hace 15 años debido a su forma femenina de caminar. Había que tomar la iniciativa aunque esto supusiera despertar sospechas, pero cuando empecé a preguntar a gente me encontré con que muchos ni siquiera sabían lo que es un QR. Los que lo sabían, no lo tenían: lo buscaban. La calle Marina parecía el Primavera Sound a las cuatro de la madrugada, esto es: una gran masa de gente colocada, en este caso de nacionalismo, y unos cuantos pringados discurriendo entre la multitud y buscando camellos con los ojos inyectados en sangre. ¿Dónde están los QR? ¿Quién sabe si alguien lleva QR? ¿Qué pinta tiene la gente que pasa el QR? La gente dejó de preguntar en la calle y empezó a preguntar en Twitter. ¿Alguien con QR puede quedar conmigo en el número tal de la calle cual? Difícil, muy difícil. Corría el rumor de que los más jóvenes eran los que llevaban QR encima, pero en todas las manifestaciones independentistas hay verdaderas multitudes adolescentes y esta generación se droga muy poco. Anduve de un lado para otro, pregunté aquí y allá, y alguno me reconoció y me negó mi dosis sugiriendo a sus amigos que yo era un infiltrado de manual. Siempre pasa igual. Siempre hay algún camello paranoico que te toma por un secreta. A ver quién es el guapo que le convence de que no es así. Desanimado, sin código, con el móvil ansioso, me alejé de la manifestación, saqué el paquete de tabaco de liar, agarré papel, usé mi técnica digital portentosa y me puse a fumar volviendo a casa. Se me ocurrió entonces una idea genial, como pasa siempre que uno fuma. Si yo hubiera sido listo, podía haber hecho negocio. Tenía que haber diseñado un QR que conectara con mis libros en Amazon y pasárselo en la manifestación a todo el que me preguntase. Habría sido como vender resina haciéndola pasar por hachís, como un amigo mío moro que empezó a sacar pasta con esta treta porque estaba harto de que le preguntasen si tenía, hasta que le pegaron una somanta de hostias. La hoja de reclamaciones de los camellos.

informaciones y relatos de Oleada de incautos, Francesc Bracero, La Vanguardia, En Forocoches se están organizando para atacar Tsunami Democràtic, Luis Rendueles, Se pilla antes hachís en Barcelona que un QR de Tsunami Democràtic, Juan Soto Ivars Ángel Villarino José María Olmo.

Piedras contra sus tejaos Verónicas de postal congreso Rajoy Bárcenas 205|365 espadas en alto #Anonymous Spain estela & estilo la vida es resistir 201 365 Mariano #graffiti #streetart cementerio
  • Comente
  • @ protección de datos personales | régimen jurídico
  • RSS

Que piensa de este post?

Debe estar registrado para postear un comentario.