Y es que no puedo con la vida. La verdadera feria es el respetable y 1 domingo sin toros es tan triste como el funeral de la última amiga, siempre caen ellas, al que no se nos permite asistir por considerarnos malas influencias mientras vivían. El siempre traumático por doloroso tránsito de persona a personaje, a producto como nos quieren ahora al peso, al detalle hasta no dejarnos parar de mirarnos ni en el espejooscuro de la pantalla del móvil silenciao, igual sin batería. No guardes nunca composit de colegas, así no tendrán dónde telefonearte ni sabrán cómo nombrarte siquiera, te lo dice la voz de otro cuerpo que se prepara tan afanosamente como el tuyo, la báscula se acerca, el tiempo nos aplastará. Esperanza es la primera que pierde el sueño la espabilada quel ritual empieza desde que te vistes pa ir a la plaza ques el toro el que pone a cada 1 en su sitio, allí donde los poderosos arden las hogueras de sus vanidades y las sonrisas complacientes que les dedican los que les rodean no consiguen mas que avivar las llamas en las que se queman sus vanidades. Estamos en el lugar y en el momento más pertinente pa ser vist@s. La orquesta del secreto nos vigila.
- ¿Se prohibirá también tomar imágenes en las corridas de toros? Los dueños de la Coca Cola dijeron que podrían prohibir también los productos consumibles sin que se resintiera la marca, lo único que no soportarían perder. La viuda de Francisco Rivera Paquirri, la también conocida Isabel Pantoja pleiteó durante años por la oportunidad de emitir en los aniversarios sobre to las últimas imágenes con vida del Torer@ quedando sentenciao que a partir de su entrada en la enfermería de la plaza de Pozoblanco el vídeo se funde en negro y sólo se puede emitir el sonido en el que describe las trayectorias de las cornadas que le propinó Avispao y que al final le costaron la vida. El hijo mayor de Paquirri, el también Torer@ Rivera Ordóñez también ha pleiteao a propósito de la oportunidad de emitir imágenes grabadas a su hija menor de edad y también ha ganao con la excepción de la vuelta al ruedo en sus brazos que le dio al final de otra de sus faenas en la plaza de Ronda pues el mismo Torer@ con su actitud fue el que propició que cualquiera que tuviera un aparato pudiera grabar to lo que pasara en el ruedo, espectáculo público para el que se suele pagar entrada y en el que no se deben observar otras restricciones que tirarse al ruedo pero gradas arriba soberanos Osborne.
Bibliografía: Raymond Chandler, The big sleep, 1939 El sueño eterno.
Marvin Harris, Toras, cerdos, guerras & brujas: enigmas de la cultura, Alianza ed. en varias ediciones desde 1980, título original: Cows, pigs, wars & witches: Riddles of culture, 1974.