![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
Diligencias periciales con la circulación parada justo sobre la salida del pasadizo desmienten que el joven caminara sobre las vías en el momento del arrollamiento. Es probable que muchos sepan el tipo de joven de 21 años que camina cerca de las vías:
- Cada noche, en cada ciudad, miles de muchachos airaos, sin billete de vuelta, con las caras tapadas, atraviesan las afueras para maldecirlas, para dejar su firma, su tag; son los graffiteros en la reseña que del Pozo escribió sobre El francotirador paciente de Pérez-Reverte, por lo que mi 1º inspección sobre las 12 horas con la circulación restablecida, fue sobre 1 puente en los alrededores de Leganés en sentido Fuenlabrada por conocer que es donde más se estrecha el paso de las vías con los trenes en circulación por estar cerca de polígonos y viviendas a ambos lados. También donde más #graffiti hay dentro de la infraestructura ferroviaria. Al menos eso eso se desmiente solo: fue en la propia estación y andén en sentido Fuenlabrada que es además paso obligao de todos los viajeros, por lo que podría haber sido cualquier otra cosa menos esa. Por si esto fuera poco, en el día posterior paseando por los mismos sitios, la única novedad es que volvieron aparecer botes de spray gastaos por los túneles y pasadizos, pero al inspeccionar las novedades lo único que ví fueron retoques sobre algunos murales, como si algunos escritores solo quisieran dar muestras de vida. Otra novedad respecto de cuando empecé a interesarme por el asunto de los artistas callejeros, ví en muchos otros viajes en coche y en tren las mismas etiquetas y firmas que me dan a pensar que la asociación del graffitero o grupo, crew en el argot, a 1 sitio en concreto es puramente caprichosa, como si pintaran en todos los sitios transitaos menos en el suyo, aunque esta apreciación solo se refiere a los que pintan cerca de las carreteras y las vías. Conservo 1 relato de la guerra entre los partidarios de Banksy y los de Robbo desde octubre 2011, de hecho lo guardaba entre las páginas del libro ya leído (no pienso contar el final ni más detalles detalles del contenido, pero creo que está pasando algo parecido a lo que ocurrió con V de Vendetta y como obtengo recompensa, relaciones sociales, conocimiento, 1 rato de charla, me siento obligao a recordar los datos de manera sucinta de la que probablemente sea la intrahistoria más intensa del #graffiti callejero concebido como intervención radical por la cara en espacios públicos y privaos y que se resume en que también dentro de ese mundo o submundo hay reglas, la principal como la de los #bomberos que pero sobre todo que no se pueden llevar estas cosas a mayores, por lo menos en Reino Unido se rompió la barrera con 1 episodio muy desagradable: aunque la guerra ya entre bandas de simpatizantes cuyo escenario son las principales ciudades del mundo empezó a finales de los #años90 cuando Banksy dijo o fingió no conocer a Robbo cuando se lo presentaron en 1 fiesta y se liaron a puñetazos, fue el #2ab 2011 cuando lo encontraron inconsciente a los pies de la escalera de su propia casa, estuvo varios menes en coma de la que salió, pero perdió el habla y ni siquiera él puede explicar lo que pasó. Desconozco otros detalles que no sean la racha de éxitos que siguió Banksy ya convertido en 1 de los artistas más importantes de nuestro tiempo casi pasto de telediarios pero en cualquier caso la mía ya es otra historia, y lo que es mejor, aparecida o surgida a partir de 1 lectura para quienes dude que eso está superao o les de pereza. No sólo final abierto, es que ni siquiera sé como continuará. Pero la mayor diferencia es que mi relato empieza conociendo al graffitero Nelsohn mientras que las otras que digo consisten en su búsqueda. ví a 1 desconocido que no voy a describir, pero sí muy ortodoxo con lo que sospechaba, con 1 escalera de mano cerca de la zona 0 que se ve, apoyada la espalda y la escalera sobre la superficie en la que se desarrolla 1 auténtica guerra, no estaba pintando en ese momento, y me atreví a interrogarle, aunque ya cuando estaba cerca el olor a pintura fresca era más que evidente, vamos que si me hubiera dicho que no hubiera sido embarazoso. De todas formas le dije que ya llevaba varios días viendo la zona de su tag como algo vivo, en proceso, y entonces me ha reconocido y casi descifrao la suya en particular, todavía en proceso, pero sobre todo le hice saber que me fijé en el detalle que para hacerla necesitaba 1 apoyo y por tanto y como solo pueden ser 2 en esa zona, casi le ha delatao la escalera. Pero ¿quién demonios soy yo para intervenir, aunque solo sea curiosear sobre lo que haga cualquier otro en la calle? Se trata del contagio o revelación, como dije antes, a partir de la lectura de #elfrancotiradorpaciente que también conoce, y que he continuao el tema hasta el punto atreverme a intervenir casi por seguridad. También hice de propagandista del concurso #yo_rayo de @Mala_Mag en X e Instagram no sé si en otros #socialmedia que no conocía, y como era prolijo el asunto le hice hasta 1 demo, es por eso que incluyo las bases, pero es que además el entorno de este concurso estoy siendo el intervenido, quiero decir que apenas he aprovechao los tag y soy yo el contactao de muchos otros sitios inesperaos, por el que además del tema recomiendo practicarlo en la #webapp Instagram sin olvidar los otros tag.
Como ya pasó tiempo de sobra para que haya prescrito su delito, puedo confesar #sinmiedo que conocí #elperro de los trenes, hasta lo vi en acción más de 1 día o más bien noches, pues era de la banda de otros teleoperadores con los que compartía parte del viaje de regreso desde la maloliente plantación. Fue por los años que prohibieron el tabaco en el trabajo, que por cierto fumábamos en la escalera en los descansos y puedo asegurar que sin el inodoro del humo, aquello apestaba a plástico quemao que dudo fuera más sano. Porque no se hacen análisis, pero lo que más me llamó la atención d#elperro es que los otros compañeros de su banda no le hacían ni caso, como si no lo vieran, vamos, que era #elperro el único que pintaba las cabeceras y los asientos durante los trayectos sin despertar ningún comentario. Luego lo entendí, pues se me ocurrió preguntarle y me contó su vida. Era menor todavía, y alguna cosa que no debería saber, por ejemplo que pese a su corta edad ya le había detenido 1 policía secreta trapicheando con pastillas en 1 discoteca de madrugada, el cuadro habitual del que no había salido mal parao, pero lejos de tomárselo como advertencia pues allí estaba, con 1 rotulador de brocha gorda con el que pintaba su tag sobre la tela que quedaba libre según me lo contaba y sin darse importancia. Como le vi hacer lo mismo no 1 sino varias noches, pronto empecé acostumbrarme hacer lo que sus amigos, hacer como si no lo viera, aunque reconozco que después siempre he mirao con cierta curiosidad los asientos y cristales por si lo veía entre las otras. Viene esto a cuenta porque la línea de tren de cercanías más utilizada de Europe atraviesa el corazón de las grandes poblaciones del Sur de Madrid, también Alcorcón y por tanto la zona 0 del #ebolaenEspaña de lo que ya parecen varios casos cuando escrito estas lineas. Antes de conocer #elperro y posible que ni hubiera nacido trabajé varios años en la prensa de la zona, donde llegó haber 1 periódico comarcar radicao en Getafe y muchos asociaos al editor de los que se buzoneaban. Había 1 reunión semanal los lunes y a partir de ahí unas veces solo y otras acompañao de los otros periodistas me la recorría entera, como me habría tocao estos días aciagos. Aunque tenía casi el monopolio de la imagen, pues ya me ordenaba el archivo de caras y paisajes con etiquetas muy parecidas a las actuales, me llevaba razonablemente bien o mal con los otros periodistas, incluso hubo 1 que me pregunté cómo me las apañaba para enterarme y pillar algunas noticias (1 excavadora sacando 1 vaca muerta del recorrido de los encierros, 1 concejal con el ojo vendao tras haber recibido 1 caramelazo bien tirao durante la cabalgata de reyes mientras que con el dedito me decía que no le hiciera fotos, retratos de evasores fiscales como Granados cuando fue alcalde de Valdemoro, que no se parece lo ha contao a la prensa después de saberse que tenía dinero en Suiza, sino que tampoco fue nunca #banksters como los derrochones de #cajaMadrid Pablo Abejas Juárez o Espinar, que también fue alcalde antes que estafador, muchas más, 1 avioneta de Cuatro Vientos recién estrellada en la orilla del arroyo Butarque, hay muchas que muchos habrás visto pues también colaboraba esporádicamente en agencias de prensas principales y medios de comunicación de otras ciudades y países) casi al vuelo y se lo conté: sintonizaba por defecto el canal de noticias de Radio Nadional, donde también narraban las suyas algunos corresponsales de la zona, pero ahora no serviría. También lo recuerdo porque cuando trabajé después de chófer cuando sucedieron los atentaos terroristas del 11-M 2004 dieron la 1ª noticia 1 h después de las explosiones, cuando estaban siendo desalojaos los trenes y si no hubiera estao avisao por otras fuentes no habría entendido las estampidas de viajeros por las que fui pasando según llegaba al trabajo.
Recuerdo haber leído 10 años después otra ocurrencia según la cual varios ministros del equipo de Rajoy estaban más pedientes de los trending topic que de cualquier otro medio de comunicación incluidas las encuestas que les sirven a su gusto sus adláteres que probablemente empezaron compitiendo con sus malas artes de costumbre contra los que nos lo montábamos por libre.
Fue en los atentaos del 11S 2001 en New York que me pillaron estrenando mi conexión a Internet, y aunque no existía Twitter ni se imaginaban siquiera las #iRedes #SocialMedia recuerdo que la información que proporcionaban las páginas web en HTML en lo que por entonces se llamaban portales, sin otra clasificación que la de los resultaos de búsqueda Google, que ya era la página web más popular, estaba a años luz de cualquier otra posibilidad que yo hubiera tenido nunca a mi alcance cuando fui profesional.
La mujer está realmente bien, además es él que la abandona a ella ceñida de negro a las puertas del tren de cercanías en la estación de Atocha donde sigo atento su mirada desconfiada a diestra y siniestra desde una cara muy blanca en el juego de claroscuros de los túneles y los andenes de las estaciones, compañeros de viaje en el horario nocturno del tren de cercanías de Madrid, todavía sigue brillando reflejada en el ventanal del tren que se aleja con ella pasajera tan fugaz como la belleza efímera. En otra ocasión coincidí en el agobiante horario de tarde con otra pareja mixta. Se sentaron a mi lado, él debajo y ella sobre sus rodillas.
- ¿Cómo estás? -le preguntó ella preocupada.
- ¡Caliente, caliente! -respondió él impaciente. Seguro que hay más mezclas. El cinturón de pobreza y marginación enquistado en los suburbios de Madrid fue dispersando por las ciudades de la periferia metropolitana a las sucesivas oleadas de inmigrantes que hemos venido a parar aquí: extremeños, manchegos como mis padres, andaluces, castellanos y gallegos desde los años 60, sudamericanos desde los 70, europeos del Este desde los 80, africanos ahora mismo. Y cada vez más estaciones de tren. Visto de lejos, detrás del gran atasco parece una gran colmena con ventanas, antenas de televisión y coches aparcados. De cerca es lo mismo, sólo que de cerca. Y salvo el piso incendiado o la pelea salvaje de todos los meses, que al fin y al cabo recuerdan a los periodistas la existencia real de todo esto, no pasa nada de momento. El ponerse a pelar una naranja en la ventana y tirar los desperdicios a la calle, las maltratadas dentaduras sin excepción de ningún tipo, algunas miradas fieras que incluso pueden recordar auténticas cacerías de cabezas humanas, las cicatrices en el entrecejo memorizando las peleas a cabezazos y otras señales por el estilo, delatan a los recién llegados más que los rasgos faciales o el color de la piel. Poco a poco todos empezamos a dejar de ser especialmente ruidosos o silenciosos, a no parecer especialmente algo, a pasar desapercibidos. La higiene corporal y la social va marcando las pautas de la integración. Por el idioma y por la inusual felicidad absoluta que delatan sus miradas se pueden distinguir animadas conversaciones entre jóvenes polacos, cameruneses o marroquíes que esperan la llegada del tren de cercanías en cualquier estación, con sus vaqueros, con sus cigarrillos, escupiendo continuamente de pura alegría. Este era el nivel de sus sueños más imposibles, muy parecido al de mis padres y al de todos los emigrantes en su momento. Es éste también el conformismo que lo va pacificando todo, un que puede ser mejor, sí, pero también puede ser mucho peor, un respiro, un “¡uf, al fin un lugar tranquilo bajo el Sol!”. Desde aquí, el racismo se ve de otra manera: no es que sean como nosotros, es que nosotros fuimos como ellos. Cuando están distantes, otros compañeros de viaje lo olvidan y reproducen con palabras los lemas racistas, esos “que nos quitan el trabajo”, “que venden droga” o lo que sea, tan hipócritas. Pero de cerca todos conocemos a alguien que nos ha ayudado o al que hemos ayudado, todos tenemos algo bueno que contar, todos sabemos que somos iguales. Debe ser que en las colmenas, en esa especie de celdillas superpuestas, no se puede sentir ningún apego a nada que merezca la pena. Pero también es que todos sin excepción, aunque lo olvidemos a veces, estamos huyendo siempre de la miseria, de la marginación, de las religiones opresivas, de las luchas tribales, del racismo, de los nacionalismos beligerantes, de las guerras y de todas esas cosas que creemos que se van quedando perdidas en algún lugar del tiempo. Alguna vez habrá por aquí casas de Marruecos, de Venezuela, del Chad o de Polonia que harán rancias a las de Extremadura y Andalucía. Y serán lo mismo, lugares de encuentro para bailar, para hablar, para comer cosas maravillosamente raras. Antes, estúpidos nacidos en cualquier parte que se hacen banderas con los fantasmas del pasado olvidado nos están arrastrando a vivir un futuro de pesadilla. Pero de momento no pasa nada por aquí, nada periodísticamente relevante quiero decir.
![]() |
| ![]() |
![]() |








#graffiti donde nos esperan #streetart | pedos del Diablo @15:21
[...] #ectoplasma 3 #elperro de Alcorcón [...]
#DeNoSerPorTwitter | SELECT_-*-_ post @16:11
[...] poco tiempo me colocaron la historia de #elperro doméstico que desde cachorro se había mostrao rebelde contra las ataduras, que no soportaba y a [...]