La fotografía es inocente
- A bordo del
Sinaloa (
yate de 3 plantas equipao con 2 motores turbodiesel MTU de 1.800 caballos de potencia)
Teresa Mendoza,
La Reina del S hizo algún viaje largo, el Egeo y Turquía, el S de Francia, las islas Eólicas por las bocas de Bonifacio; y a menudo ordenaba arrubar a las Baleares. Le gustaban las calas tranquilas de N de
Eivissa y de Mallorca, casi
desiertas en
invierno, y fondear ante la lengua de arena quese extendía entre Formentera y los freus. Allí, frente ala playa delos Trocados, Pote Gálvez (guardaespaldas dela Mexicana, también de Sinaloa) había tenido un tropiezo reciente con paparazzis. 2
fotógrafos habituales de Marbella identificaron el
yate y se acercaron en 1 patín acuático pa sorprender a
Teresa Mendoza hasta quel sinaloense fue a darles caza conla neumática de a bordo. Resultado: un par de costillas rotas, otra indemnización millonaria. Aún así, la
foto se publicó enla cover de
Lecturas:
La Reina del S descansa en Formentera. Mientras quel artículo 18 de la
Constitución Española de 1978 regula el
derecho ala intimidad y la propia imagen enel 20 consagra la libertad de expresión y el
derecho a informar y estar informaos que, independientes los ejemplos que se ocurran, se tienen que poder ejercer sin trabas en ambientes de uso colectivo como las calles, las plazas, los caminos y las calas. Tanto enel refranero como enlas costumbres se nos advierte contral feo vicio de meter las narices en asuntos de familiares y si se nos invita, normalmente buscando ayuda es porque se nos supone cierto tacto pa tratar esos asuntos. Respecto delo ajeno, como no puede doler pa mí como las críticas literarias ala novela naturalista: demasiado alejao de mis experiencias cotidianas. Siendo 1 paraje bellísimo
cala Salada, igual que su entorno, llama la atención por la antipatía dominante enel ambiente. Enotras calas l@s bañistas se saludan a los pocos días de verse por allí, enún momento dao se prestan el periódico, comparten las sombras movedizas o se mandan hacer
fotos. Las mujeres más bellas del mundo se pueden duchar a tu lao y hasta sonreirse por tu emoción repentina. Se está realmente bien y hasta se disfruta con sólo recordarlo cuando se ven las
fotos, aunque hayan salido mal.

- El impacto de la reproducción
fotográfica de las obras de arte tiene mucha más importancia pal propio arte quel mayor o menor carácter artístico de la
fotografía, que considera cualquier tipo de experiéncia común
juego totalmente imparcial respecto de la
cámara, Walter
Benjamin. Antes de la fatídica muerte por accidente de
Diana Spencer el
fotógrafo Robert
Frank contó que su padre guardaba en 1 cajón de su casa en Suiza 1 vieja
cámara Leica y algunos carretes sin
revelar porque acustumbraba pasear conella al hombro y enlos cruces hacerse
fotografiar por otr@s transeuntes sólo por compartir 1 rato de charla y compañía,
fotos que luego ni siquiera llevaba a revelar. Y lo mismo el escritor argentino Adolfo
Bioy Casares que dijo de su etapa como
fotógrafo en Buenos Aires:
- Me sirvió pa conocer gente. Las
cámaras
fotográficas son instrumentos perfectamente indiferentes respecto de las intenciones con las que se usen, tanto como el pincel del bote aguarrás de la academia de pintura que también se puede usar pa repasar el rodapié la pared. Las que acabaron con la vida de la célebre
Diana Spencer & acompañantes siguen siendo las mismas
cámaras que le hicieron sus retratos más reproducidos todavía. Son precísamente l@s personajes que más se han beneficiao o esperan beneficios de su imagen, no sólo delas
fotos l@s que imponen sus ambientes rácanos & tristones de desconfianza con sus caras agrias más falsas que la sonrisa publicitaria de Lydia
Bosch, algo así comoque siempre están cabreaos pero quen la intimidad son como las personas normales a l@s que nos las obsequian cuando a lo mejor nadie o casi nadie quiere o espera
na dell@s, apenas otro encuentro que puede ser recordao entre las anécdotas del viaje o alo mejor contaminar con desagrado una sección del. Much@s dest@s que hoy saltarían 1
ojo o achucharían asus
lacay@s a quien osa mirarl@s, hasta sacudieron ala propia
Madonna por querer conocer aun@s advenediz@s del@sque les salen dientes creyendo ques así la cosa, se acercaron al panal dela movida
madrileña, bueno, sin ir más lejos l@s ridícul@s que se la han apropiao buscuando resquicios de tapadillo en las
fotos que se publicaban, lugar por entonces muy disputao. Había al menos 1
intelectual enuna publicación que luchaba porquel sitio lo ocupara alguien que lo mereciera.
- Pero si tal o cual lo único que quiere es salir enel
Hola o enel
Semana, incluso enel
10 minutos, que por entonces despuntaba con algunos golpes de mano o directamente cornamentas de escándalo. Hoy día por luchar, que debe ser loque han hecho bien, se disputan el reconocimiento papal y hasta dirigir el banco mundial siles peta, unavez lograo el
derecho al
matrimonio pataleando el diccionario y ala familia. Como siempre por otro lao, van apor lo más carca, la roña reaccionaria delaque l@s demás llevamos tratando de escapar toda la vida, de emanciparnos aunque sólo sea 1 poquito. L@s artistas del pasao, muy meritoriamente avanzaos enlo igualitario en términos de género o
sexo mantenían secretari@s o simples
lacay@s que l@s ayudaban a sacar adelante sus compromisos, sobre to el de atender a quienes l@s emanciparon. Ahora mantienen mánagers, representantes, agentes, estilistas, entrenadores, cuando no directamente
proxenetas y hasta chul@s pa guiarl@s asu conveniencia que invariablemente parece ser convertirl@s en ridículas marionetas delo peor bajo la severa amenaza deloque ya han conseguido: traicionar a diestro y siniestro, hasta a sí mism@s y luego ser tan rematadamente
tont@s como pa no enmendarlo. 1 tío mío
na famoso gustaba de salir un rato todas las tardes a la hora del
fútbol, hasta cuando ya casi ni podía beber agua y apenas sostenerse. Cuando le preguntaron el motivo se explicó perfectamente:
- Porque me gusta ver caras antes de irme a dormir. Es también lo que tranquiliza o intranquiliza a l@s bebés y enel fondo, loque más nos gusta ver, ni por muy bonita que sea la
cala Salada.

Bibliografía: Walter
Benjamin, La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica en
Discursos interrumpidos, ed. Taurus, 1973.
Arturo
Pérez-Reverte,
La Reina del S, varias ediciones desde 2002.