Soliloquio hueco vacuo
Desde los más altos pedestales se habla hace
tiempo de la excelencia argumental de algunos seriales de TV, como los folletines antiguos,
House, los
Soprano, pero también
Kung Fu, va en gustos, claro está, comparables al mejor cine independientemente su extensión y formato, el
Padrino,
Reservoir dogs,
Pulp fiction, Clint
Eastwood como actor y director, mientras otros abominan todavía aborrecer la tecnología como arma que carga el
Diablo, algo más increible si cabe cuando se trata de la imagen, pues los escritos todavía los pueden seguir grabando en troncos de árboles y piedras si quieren con uñas y dientes. El corsé de la duración, aunque manteniendo tan excelentes argumentos o guiones, también se rompe en la propaganda por lo mínimo. Entre los
internautas seda mayormente la costumbre de ver seriales en bloque mediante sentadas y/o atracones interminables, a diferencia del público del
juego y los acontecimientos familiares, normalmente atrapaos o atraídos apenas por instantes mágicos que se repiten interminables en los zapping o por los ecos que despiertan algunos sucesos, a veces también al ser
#censorship. El éxito de los canales secundarios de las cadenas principales enel
laberinto TDT viene abundar enlo mismo: refritos y reposiciones ya pagaos y amortizaos triunfan incluso contra los rutilantes y carísimos estrenos delo mismo otra vez, loque muestra alas claras la rebeldía delos nuevos espectadores más por hastío que por nostalgia. Me entusiasma el deslumbrante sentido del
humor inglés de José
Mota, me río como
Gardel ca vez más quelo veo, incluso lo encuentro peldaños por encima desus homónimos ingleses, pues los Monty Python, alguno ya fallecido y losque no, muy entraos en años, actuaban en plan repóker, de ases pero repóker. Con frecuencia sus versiones de anuncios, películas, seriales superan con creces los originales enlosque se inspira con toques
intelectuales, literarios, cinéfilos quelo hacen extraterrestre respecto delos otros presuntos humoristas locales, parece que engañaos sin misericordia por familiares y allegaos desalmaos quese ríen dellos hastal punto lograr que hagan el ridículo ca vez quese aparecen yesque hay gente que tiene poca gracia, nadie tiene por qué ser perfectos, pero dar grima. No necesariamente la realidad supera la ficción, como se chorrea tinta con motivo la detención de Angelina
Sanclemente Valencia, narco colombiana
llamada reina del Café, casada conel Monstruo mexicano del mismo apodo, por similitudes traídas porlos pelos con
Teresa Mendoza, personaje muy lograo por Arturo
Pérez-Reverte apartir del narcocorrido de Jorge
Fernández del mismo título. La profunda rebeldía dela mexicana universal se adorna de inteligencia pa sobrevivir con brillo eneese mundillo endiabladamente hostil ensus detalles: machista, violento, desordenao, sucio pa 1 extranjera, mujer, organizadora, discreta, eficaz y tela crees. A diferencia del éxito masivo de José
Mota sorprende el desprecio ala también deslumbrante Gloria delos Ángeles
Treviño Ruiz, mexicana cosecha de Monterrey enel 68 quensu adolescencia sufrió
proceso y fue encarcelada por pederastia, parece quel sorprendente gancho dotra red corrupta quese valió desu éxito incipiente. Ya pagada su deuda conla sociedad, como también se dice, intentó trasladar su meritoria carrera artística a
España conla desgracia de ir a caer ensu promo contra el famoso Bores
Cantizano que empezó su entrevista porel hijo quela
Trevi tuvo enla cárcel pa tratar de atenuar su condena.
- ¿Y cómo esque se queda 1 embarazada enla cárcel? La joven todavía y guapa
Trevi se sonrojó antela pregunta y le espetó incrédula:
- Eso va a tener que preguntárselo Vsted a su mamá, soberano corte refrendao con carcajadas que truncaron sutan prometedora carrera entre nosotros, pues por desgracia a algunos pobres los meten en líos quelos superan, casi siempre otros que mueven títeres enla sombras oscuras desus cataplasmas.
Bibliografía: Arturo
Pérez-Reverte,
La Reina del S, varias ediciones desde 2002.