Es un locus amoenus vulgo de los lugares comunes más recorridos de los que ocupan to tipo de poltronas a cambio de
dinero acusar a voces al más pintón hacer o pretender lo mismo que ellos: llevárselo muerto, del muerto, lo del muerto y el vivo al bollo que son 4 días. Pos na, que sólo hablen entrellos y se digan lo que quieran que pa eso están pagaos. En los años 70 del siglo pasao BB fue
fotografiada en una terraza de un paseo de una ciudad de una costa de un mar tomando tan rícamente lo que parecía 1 inofensivo refresco, los medios de comunicación de masas puritanas publicaron las imágenes de lo que parecían refrescos y no precisamente por los refrescos, la célebre actriz denunció al prestigioso
Le Nouvel Observateur y el juez resolvió el
proceso sentenciando que quedaba demostrao que BB obtenía sus ingresos mostrando su imagen de manera parecida a como la revista obtenía sus ingresos mostrando publicidad en sus páginas y menos de la venta de ejemplares a sus lectores, por tanto también debía pagar a la actriz por haber usao, utilizao o como se quiera su imagen y daba lo mismo que fuera consentido o no o que la actriz hubiera hecho posaos cobrando antes e incluso lo que hiciera después pues la prueba de la defensa de la publicación, es decir, que la actriz vendía su imagen fue su condena precisamente por usurpar un derecho legítimo de la afortunada dueña que podía ejercerlo como, cuando, donde y con quien le apeteciera. Son sin embargo totalmente caprichosas las prevenciones que se toman contra los magnates de otras cadenas de medios de comunicación de masas & otros magnates pues la revista perdedora de ese
proceso en otra ocasión sacó otro reportaje sobre las grandes fortunas de Francia con sus retratos respectivos, recibió un aluvión de denuncias y en ese caso sí, el juez absolvió a
Le Nouvel Observateur porque muchísimas familias dependían de los salarios que obtenían trabajando pa las empresas de esos magnates, otros afortunados con los que negociaban merecían estar informados sobre las partes contratantes de las otras partes, incluso podía darse que hubieran dejado impagados o ejecutado fraudes y en definitiva, toda la información que se diera al respecto, esa sí era en beneficio del interés general.
Se acogotaron a sí mismos los programas presuntos de guionistas autocitaos como humoristas que cuando tenían a alguien atrapao en su jaula eléctrica pedían a gritos que saliera el monstruo Máquina, siempre podía haber algo peor que se proponía como argumento torturar a quien fuera a la vista de to el mundo que además se repetía y repetía y repetía hasta que necesitaron repuestos pa continuar el negocio y descubrieron en los actos públicos notorios un filón de nuevos personajes modelos como escapaos de
The Long Goodbay de Raymond Chandler, de otras novelas, de películas, de tragedias que purgan las propias de las y los espectadores que las contemplan, de comedias que se quieren volver a meter en
el libro nuevo que tos quieren hacer, la propia imagen se cultiva como
los ajos, Allium sativum. Otros descubrimos los
fotogénicos animalitos, incluso los más pequeños con la macroimagen a distancia que conseguimos con teleobjetivos con punta de lupa, por la superficie además del paso de las estaciones sobre las plantas, energía del mismo Sol que nos madura y al que vemos reflejao en las diferentes longitudes de sus ondas electromagnéticas, de las piedras en definitiva que fosilizan nuestro paso
cansino por el planeta. También valía
fotografiar guiris, mejor sin que se dieran cuenta y a ser posible que estuvieran de paso o que lo pareciera, desenmascaro el que fue con frecuencia mi disfraz pa captar imágenes donde estaba
prohibido, el mismo recurso de los publicistas pa endulzar temas difíciles. Pura economía,
somos números, los animales, las plantas y las piedras no cobran, no tienen bolsillos, algunas y algunos en el peor de los casos nos cuesta protegerlos sin valernos pa na, pero de ahí a cobrar. Los socialistas más avanzaos intentaron apropiarse de los animales salvajes como los pordioseros se siguen apropiando de las palmeras del paseo marítimo de Rio de Janeiro, de manera atolondrada como se ve, ni idea de leyes ni idea de animales ni idea de hîpôtêcâs. No se trataba de sacar más y más imágenes de muertas y muertos to el rato por los medios de repetición, siguió habiendo muchos personajes de la realidad, modelos sociales y leyendas urbanas,
libros personales con reflexiones e imágenes propias y ajenas que se disfrutaban sobre to haciéndolos porque leer lo que se dice nadie lo lee. Adiós también al sujeto obligatorio, lo neutro se impone y si no, el sex se libra de la concordancia, la composición como mecanismo de formación de palabras, especialmente de partículas a to gas. Si lo prefieres en latín volvemos a un logotipo de lengua sintética. No hay clases, hay estilos. Las
fotos reveladas en grandes y pequeños no se ven a simple vista, se impone el A4 y no lo veas a trazos, la letra a mano no se lee, el cursor huye a toda velocidad de los dedos de los
typewriter con un golpe de vista por los senderos horizontales de las pantallas. Los abuelitos de Heidi se encuentran en los Alpes tos los veranos, los
Marco buscan a sus mamás divorciadas y desaparecidas con Google Earth, las familias
Simpson van creciendo y también desaparecen cuando las nuevas candidatas se han cultivado. Los malos se matan contra algo o mueren de fiebre. El pasao nos acompaña por el sendero mientras nos sugiere
posibilidades a golpe de talón de apoyo de la planta del pie que se lanza al siguiente paso. Me planto, coloco la cámara en la barra metálica, pincho en retardador, disparo y me borro, será en otra que no he sío, que ta hecho la
foto la
cámara. ¿Que también me la vas a quitar?.