Lepus capensis, liebre Lepus capensis, liebre

Boquitas pinchadas

Bien saben los dioses que odio justificar na y la que sigue ni es la excepción pero que me aspen si sabía que había que tirarles pedradas alas liebres, Lepus capensis de mal agüero pa espantar el mal fario enestos tiempos que vale más lanzar pedradas que palabras, pero ya se sabe que loque la naturaleza no da ni Salamanca lo presta. El hecho de tener que dar y recibir información veraz por verdadera, además de imprescindible pa intentar acertar las decisiones, o sea, se supone que somos los 1º interesaos, pero entra en contraste con los sectores expresamente protegidos de la intimidad de ca 1 y sus excepciones razonables según la situación y en menor medida el momento. La irrupción de la informática, es decir, conjunto de técnicas y conocimientos más o menos sofisticaos pa hacer acopio, ordenar, manejar, automatizar en su funcionamiento y generar nuevos datos enla comunicación mas su uso en redes abiertas como Internet, donde se pueden relacionar y cruzar con otros datos pa obtener nueva información desconocida incluso pa los propios interesaos o de cosas que todavía no han sucedido con bastantes posibilidades de acierto, ha envejecido e incluso dejao fuera de circulación, por desconocimiento y contumaz ignorancia la sin embargo reciente ley de protección de datos del 13 febrero 1999. Botones de muestra son las agendas de llamadas propias y recibidas almacenadas en las tarjetas de los terminales de telefonía celular o móviles que proporcionan los operadores pal funcionamiento desu complicao Sistema, dato sensible cuya pérdida por avería o extravío notamos con fuerza. Si en su caso, siempre lamentable tratamos de recuperar nuestros datos, pues to indica quel titular o propietario del número tiene derecho de acceso, corrección y cancelación de datos que siguen siendo suyos, aunque depositaos enel operador de telefonía celular o móviles que sea, siempre parecerá que son de cualquiera menos del legítimo que los reclame. Como prueba de confianza el operador intentará seguir cobrando por tos los medios a su alcance por un servicio que no se puede prestar y el sólo hecho de reclamar convertirá al titular o propietario en principal sospechoso del accidente. Y no tanto por expropiación pa hacer otro uso, aunque sea ilegítimo sino que lo más probable es que se pierdan por desidia, incompetencia & ignorancia como si fueran de nadie. Imaginarse la tortura que puede suponer cambiar la domiciliación bancaria o el envío de las facturas cuando se cambia de residencia demuestra que por muy poderosos que hayan llegao a ser los medios que se emplean pa tales menesteres, lo que cuenta es lo que se hace con ellos o más bien lo que no se hace, es decir, na. Teniendo en cuenta que quien más, quien menos nos tiramos 1 mes al año tratando de reparar, compensar, rehacer las consecuencias fatales de fallos de memoria, pérdidas & extravíos varios poco será el tiempo que perdamos tratando de defendernos o en su caso intentar paliar lo inevitable. Frente al ansia de ocultación y oscurantismo que pretende la propaganda de los que no tienen ningún empacho en mandar colgar sus caretos de las farolas cuando les toca pedir votos, bueno será recordar también que cualquier persona que ofrece y si es necesario expone sus datos sin reparo, entre otros su propia imagen junto con su identidad real a lo mejor es porque no tiene ningún miedo en particular, no vive preocupao por lo oculto que se pueda descubrir y si es falso o incorrecto, tanto mejor tener voz propia y en lo posible medios pa corregir rápidamente lo que haga falta y por supuesto, no alberga ninguna mala intención, como se demuestra. Instalao el problema o complejo en nuestras existencias tanto más desgraciadas debido a este tipo de accidentes y pérdidas se pueden complicar hastal infinito y hacerse insuperables cuando intervienen 3º en discordia, managers, animadores, vecinos, apoderaos, partidarios, amiguetes y cizañeros de ocasión quenel peor de los casos se erigen en portavoces por su cuenta. Da pena ver sobre to a señoras de importancia reconocible que se han pasao la vida rezando por seminarios y confesionarios buscando finalmente quien les escriba los libros de sus vidas pa acabar metiendo la pata ruidosamente. Aunque los desmentidos del escándalo no dejan ver las hojas caídas vuelve a echarsen falta la importancia de la propia voz, aunque nos equivoquemos siempre será mejor a que se equivoque quien sea a nuestra costa. Es lo que los más taurinos deseamos a los aspirantes a Torer@ a los quen sus entornos doran la oreja porque otro día pueden volver a su casa sin pierna o sin brazo:
- Que no te engañen y mucho peor cuando de la manera más aviesa que se pueda imaginar los adlateres se han hecho con las llaves pa encender o apagar a su antojo. Lepus capensis, liebre Lepus capensis, liebre y bola de golf