Juan Magán | Miguel Ángel Rodríguez a lo Farru
Juan Magán, que hace algo parecido a Raggeton desde Badalona, tiene su propia compañía discográfica y puede decir lo que le de la gana, tanto en su cuenta en Twitter como en cualquier otra, entre ello comentarios sin gracia, estimo yo, que debe entusiasmar a sus seguidores que le están haciendo millonario, entre los que no me cuento. Miguel Ángel Rodríguez, expolítico profesional que fue portavoz del gobierno de Aznar, tertuliano de fuste en los oligopolios de José Manuel Lara, el de Planeta, Antena 3, Onda Cero y esporádicamente en Telecinco, Telemadrid y otros, pero la de Lara casi su división editorial o marca de tipo intelectual que se la puso a dirigir y que el inefable Rodríguez interpretó como si le hubieran nominao Académico y se puso a sacar sus libros como loco, además de lengua, de la que es defensor de manifiestos en su defensa frente agresiones de otras que tienen mucha menos difusión, algo así como 1 de ca 100o hablantes mientras recomiendan estudiar inglés, su competidora y alemán, casi con la misma importancia que el catalán teniendo en cuenta que el inglés y el español son los hegemónicos, y lenguaje que se inventa, pues los recursos de los SMS y abreviaturas que se emplean en Twitter están perfectamente autorizaos en la lengua española, donde hay 1 movimiento propio de poestas principales antiguos llamaos conceptistas que no podrían haber existido como tales sin la elipsis, característica o rasgo de la lengua castellana que no obliga a poner tos los elementos de la oración, tanto a nivel fonológico, lo que se conoce como sonidos y letras, morfológico y sintácticico, a diferencia del francés, donde no se han podido ni traducir los poemas antiguos que digo, como si en vez de 1 editorial lo ponen al frente 1 sello discográfico y se presenta a Eurovisión junto con Jesulín y John Cobra. Por más que lo lamenten, se disculpen, borren tuit y escriban otros nuevos pidiendo perdón, estamos ante casos en los que la lengua funciona más rápido que el cerebro y además disponen de medios pa demostrarlo sin que nadie ni na les ponga freno si no son los que lo han nombrao y que a lo mejor lo han puesto ahí pa reírse, como otra provocación al sufrido espectador al que dicen servir, y cuando los pillan o se les va la mano o empinan el codo de más o insultan a alguien, en la práctica lo que quieran pues encima hay que mirar a otro lao porque esos voceras son los preferidos de los señoritos, nuestros verdaderos amos.
Ruinas cartaginesas y romanas frente a es Vedrà Preparativos pel viaje enel puerto de Eivissa Virtudes de la necesidad Juan Magán MÁ Rodríguez Farruquito Carromero

Sistema de zonas de luz de Ansel Adams

Con la introducción de microcomputadores en las cámaras a partir de los años 80 algunos fabricantes se atrevieron a anunciar fotómetros inteligentes, capaces de efectuar mediciones evaluativas en las escenas. El ingenio en cuestión es una máscara con perforaciones en el centro y en los ejes centrales que se coloca ante la pantalla de medición del fotómetro y que, efectivamente, resuelve muchos de los errores de medición producidos por el cielo despejado, las nubes, las sombras, el Sol de pleno en cualquier superficie reflectante, la nieve, etc., pero mediciones evaluativas y lo que se entiende por evaluación sólo lo pueden hacer los fotógrafos. La evaluación más conocida de es el sistema de zonas, resultao duna brillante investigación sobre los materiales sensibles a la luz realizada por por Ansel Adams, que vivió entre los años 1902 y 1984 en el Oeste de los Estados Unidos. El sistema de zonas es una previsualización o visión anticipada de las copias finales aún antes de haber sacado la cámara de la bolsa. Es el único tipo de medición de las luces y las sombras de las escenas fotografiables que "garantiza" los resultados finales. En palabras de Antoine Desilets, autor de Astucia fotográfica: "El sistema de zonas es un instrumento técnico al servicio de la previsualización de la imagen fotográfica definiva", dicho esto por un conocedor del componente subjetivo que va implícito en el sistema de zonas. Todas las escenas fotografiables se componen de una cantidad variable de zonas de luz. Aunque se asocia a la fotografía en blanco y negro, sin duda por el mérito de su inventor, autor de fotografías de paisajes naturales difícilmente repetibles, pues o han desaparecido o son prácticamente irreconocibles después de unas décadas de explotación turística masiva, el sistema de zonas es igualmente efectivo en color, pues los colores son la forma como percibimos la luz, "son" la luz, un fenómeno electromagnético cuyas vibraciones poseen distinta "longitud de onda". Según la longitud de onda que llega a la retina experimentamos una sensación de color distinta. Isaac Newton, que vivió entre los años 1642 y 1727, descubrió en 1704 la descomposición de la luz blanca haciéndola pasar por un prisma triangular de vidrio. Seguídamente la recompuso por el mismo procedimiento y demostró que la luz blanca es una mezcla de colores. Newton explicó este fenómeno aduciendo que el vidrio o el agua tienen un índice de refracción diferente para cada color. Por tanto es la luz la que engendra el color y no los objetos por sí mismos, como se creía hasta entonces. Las películas fotográficas sólo son una especie de retinas artificiales creadas por los científicos, "una imitación lograda" del ojo humano en palabras del maestro Villasante. El sistema de zonas es una técnica precisa y fiable, un método sencillo y eficaz para dominar el proceso de medición de la luz, esencial en fotografía. Es por sí mismo un aprendizaje técnico que permite optimizar todos los pasos del proceso fotográfico. Si de lo que se trata es de "evaluar" los instrumentos (el fotómetro, el flash) o los materiales (las películas y los papeles sensibles) a disposición de los fotógrafos, el conocimiento y dominio del sistema de zonas es prácticamente imprescindible.

III - 2 = V

Si medimos con cualquier fotómetro de luz reflejada (casi todos) en la zona oscura de la escena a fotografiar que queremos que salga con detalle en la copia final, la zona III en la escala de Ansel Adams, y restamos, cerramos, quitamos 2 puntos completos de diafragma (de 1:4 a 1:5.6, de 1:5.6 a 1:8) ó de obturador (de 1/125 de segundo a 1/250, de 1/250 a 1/500) ó 1 de cada (de 1:4 a 1:5.6 y de 1/125 a 1/250), "colocamos" exactamente el "umbral de oscuridad" de la imagen final y a partir de la zona oscura situamos la medición en la zona V, que es la de la mitad de las luces de esa escena. En la escala de Adams la zona I es el negro máximo del papel fotográfico, un papel velado. La II es la zona más oscura de la imagen final en la que se atisban vestigios de detalle. La zona III, el eje del sistema, es una sombra en un día soleado, los objetos situados en la penumbra de las imágenes en los que se adivina su forma y en general todo lo que el fotógrafo quiere que salga con detalle aún en la oscuridad. En la zona IV están las sombras de una cara fotografiada a pleno Sol. En la zona V se gradúan los fotómetros que miden la luz que reflejan las escenas: un cielo despejado, una piel bronceada o una cartulina gris que refleja el 18 % de luz. En la zona VI están las pieles humanas a pleno Sol. De la zona VII son una piel muy clara, la nieve con luz lateral y los tonos blancos con detalles. En la zona VIII están los blancos sin textura y la nieve a pleno Sol. Y la zona IX es el blanco puro del papel fotográfico, el reflejo del Sol en cualquier superficie brillante y las fuentes de luz artificiales. El fundamento teórico y técnico del sistema de zonas es que el ojo humano tiene una excelente percepción en las zonas claras y en las zonas oscuras después de unos instantes de adaptación, por ejemplo, cuando entramos en un cine con la película ya empezada o cuando salimos de una sala de fiestas un poco más tarde de lo que recomiendan las ordenanzas municipales. El ojo humano también percibe las escenas de manera homogénea, igualadas en lo que se refiere a las luces y las sombras. Las películas captan los contrastes de luz reales y "se pierden" (ruptura de la ley de reciprocidad) en las zonas claras y las oscuras de las escenas, que aparecen totalmente transparentes o totalmente veladas según miremos el negativo o la copia. Desde la zona V en la que están graduados todos los fotómetros, las películas sólo captan 3 puntos de diafragma o de obturador más oscuros y 3 más claros. Al situar el "umbral de oscuridad" (zona III) de las escenas y cerrar, restar o quitar 2 puntos completos de diafragma o de obturador ó 1 de cada, llegamos indirectamente a la zona V, pero con la total seguridad de que todas las zonas "caerán" en su registro correspondiente en el negativo fotográfico y en la copia.

La tabla de las sombras

Estos son los resultados finales (una vez resuelta la operación "III-2=V") de medir en la zona de sombras y cerrar 2 pasos independientemente de donde se encuentren la cámara fotográfica y el Sol, es decir, en los días soleados de todas las estaciones y en cualquier lugar de la Tierra. "Se mide en las sombras" es el lema de los fotógrafos expertos, pero las sombras son muy variables y dependen de la iluminación indirecta, de los reflejos y sobre todo de la "previsión" del fotógrafo, que una vez conocido el sistema "evaluará" su propio ojo, pues no todas las personas vemos igual en términos de claridad y oscuridad y los colores, aunque los materiales sensibles a la luz sí son "universales", iguales para todos los usuarios. Un truco realmente efectivo es medir la luz reflejada en la palma de la mano colocada en la zona de sombras (para medir la luz no es imprescindible enfocar) en cualquier situación en la que se encuentre la zona de luz principal de la escena y cerrar 2 puntos completos de diafragma o deobturador ó 1 de cada. A los fotógrafos que "prueben" el sistema de zonas de manera efectiva se les presentará la misma duda: ¿cuando la escena es totalmente clara o totalmente oscura deberemos exponer para la zona V en la que están graduados todos los fotómetros que miden la luz que reflejan las escenas y hallan una media aritmética exacta o según el sistema de zonas de Ansel Adams (III-2=V)?. No hay respuesta. La bibliografía sobre el sistema de zonas es inagotable (es una verdadera lástima que a sus estudiosos sólo se les ocurra hacer fotos de paredes de fábricas abandonadas), Ansel Adams dejó escrito que "los negativos fotográficos son como las partituras musicales: se pueden interpretar de muchas formas diferentes" y según los últimos estudios críticos Ansel Adams es un fotógrafo "abstracto" por subjetivo, por personal y también por su indudable genialidad.
Ruinas cartaginesas y romanas frente a es Vedrà | Preparativos pel viaje enel puerto de Eivissa
Cala dela isla Menorca (foto cedida)
Cala dela isla Menorca (foto cedida) Es Vedrà desde la bajada del cruce de Sant Josep y cala Vedella
Es Vedrà desde la bajada del cruce de Sant Josep y cala Vedella