bolets champingnon fungi hongobsesión mushroom seTas | Inonotus hispidus (Bull.) P. Karst., 1880 (Shaggy Bracket) | Como gustéis de Shakespeare | Avispas de Aristófanes | España profunda | Tod.es som.es am.es | Viaje al tonto | - España huele a ajo | Cat ajo, 1 Selecció | Love Spain | Sendero luminoso | Por el Monte Perdido | Saussure | - Soy un ojo, un ojo mecánico | Espejismos de Internet | Life víctima de su éxito | Don QuiXote de Cervantes | Cámara negra | Cómo hacer fotos con una caja | Lenguas Latin | Mística del toreo | Don Juan atribuido a Tirso | Amargavidas | Efecto memoria | Isla del Tesoro de Stevenson | Sócrates | Danza te quiero dance | Diógenes del síndrome | Quevedo muestra la brevedad de la hermosura pa no malograrla | Botella al mar de las palabras de García Márquez | Armario de l@s censores | Soliloquio sesudo sobre la confusión canal | código en la comunicación | Cruz de la censura | Inquisición sociedad anónima | Arco de tiempo | Sistemas quita y pon | Google googl goog goo go g | ¿Y esto por qué?
En palabras del Doctor Josep Piqueras, Hospital General Universitario Vall d'Hebron, 08035 Barcelona: "Relacionaos con el consumo de hongos Psilocybe o supuestamente Psilocybe se han producido diversos episodios en los que el resultao de la experiencia no ha sido el esperao. En la literatura médica se encuentran casos de jóvenes que, buscando emular a los chamanes mayas, han recolectado setas por los montes y bosques, con resultados desagradables. Unas veces por confusión con pequeñas Galerinas (Canadá y USA) con resultado de muerte en algún caso por fallo hepático sobreagudo. Otras veces la confusión fue con Cortinarius nefrotóxicos (un ejemplo lo tenemos en un joven gallego hace pocos años). En otros casos la confusión fue menos importante, y los síntomas se limitaron a una gastroenteritis. Otros jóvenes optaron por la vía de la compra de los hongos en el que podríamos llamar mercado negro. Siempre he sostenido que nada que proceda del mercado negro puede ser bueno. Un estudio de hace ya mucho tiempo en la costa oeste de USA demostró que la mayoría de las veces los supuestos hongos mágicos eran, en realidad, hongos inertes manipulados en el laboratorio, embebidos de 1, 2 ó incluso 3 drogas duras. En Barcelona, en el Hospital de San Pablo y en el Hospital Clínico se han visto en urgencias de forma esporádica jóvenes atacados de un mal viaje por consumir hongos Psilocybe comprados vía Internet o a comerciantes de turbia y dudosa condición. En algún caso los hongos procedían de Holanda, sin que ello sea garantía de mejor calidad. Hasta qué punto esto último es cierto lo demuestra el caso de una joven estudiante que compró unos hongos en Amsterdam, con motivo del viaje de COU de su colegio. Cuando los probó, de vuelta a Barcelona, sufrió un intenso brote esquizoide con alucinaciones. Se trataba de hongos de mercado negro, un peligroso fraude en verdad. También es cierto que aún en el de auténticos Psilocybe existe el riesgo de un 'bad trip' (mal viaje): por error en la dosis, o por error en la elección del momento o el lugar, o por no estar en el estado de ánimo adecuado etc. Sin embargo, esto parece ser poco frecuente. Al menos entre aquellos que obtienen los cubensis mediante cultivo casero. Por cierto, que Juan Pedro ha hecho notar la doble nomenclatura de esta especie. No sé cual de las 2 es prioritaria. Creo que la seta es Psilocybe cubensis sensu Singer, pero es Stropharia (Psilocybe) cubensis sensu Heim. Podéis ver el aspecto de la forma cultivada en las ilustraciones de mi artículo en la revista Cañamo. Son más estilizadas que las formas silvestres (algo parecido a lo que ocurría con la Flamulina cultivada). Sobre el tema de toxicología de Psilocybe: de una parte la no infrecuente asociación del consumo de estos hongos a otros estimulantes o drogas ilegales o legales -caso del etanol- en el contexto de lo que algunos llaman poliadicciones. Los problemas de salud que pueden llevar en ocasiones a urgencias a estos pacientes suelen derivar de las otras drogas. Y comentar que se han descrito en ocasiones cuadros de arritmia cardiaca grave con el consumo de psilocibos, e incluso un infarto de miocardio."

El LSD o ácido lisérgico también sale de sintetizar componentes dotro hongo, el cornezuelo del centeno, ergot o Claviceps purpurea (Fr.) Tul. conocido desde la antigüedad en el Mar Mediterráneo oriental relacionao con el santuario de Eleusis, al Norte de Grecia actual donde se desarrolló el culto a la diosa de los prados y las cosechas llamada Deméter. En palabras de Albert Hofmann, farmacéutico suizo que sintetizó el ácido lisérgico a partir de los alcaloides contenidos en el cuernecillo del centeno y otros cereales y hierbas de pradera que azulean de forma muy característica "Eleusis era la experiencia suprema en la vida de un iniciado en sentido físico y místico: temblores, vértigo, sudor frío y después una visión que convertía cuanto hubiese sido visto antes en una especie de ceguera; un sentimiento de asombro y sobrecogimiento ante un resplandor que provocaba un silencio profundo, pues lo que acababa de ser visto y sentido jamás podría ser comunicado; las palabras no se encontraban a la altura de la tarea. Meses de aprendizaje y de rituales precedían a la revelación en la noche de los misterios; cada actividad iba anticipando con mayor detalle el significao y la sustancia, las ramificaciones completas de la visión que aguardaba delante. Al final los iniciados se sentarían en las gradas de la sala de iniciación. Todo estaba cumplido entonces excepto el final. Habían aprendido la versión secreta del mito sagrado, se habían bañado en el mar, abstenido de ingerir varios alimentos y bebidas tabúes, sacrificado un cerdo, realizado la larga marcha desde Atenas por la Vía Sacra y ejecutao el peligroso cruce de la última barrera de agua antes de llegar a la ciudad de sus anfitriones eleusinos. Fuera de los muros del santuario se celebraba un baile durante toda la noche, al lado del pozo de la doncella, sobre el mismo suelo que la diosa había pisao".
Bibliografía: Albert Hofmann, "El camino hacia Eleusis"
Jonathan Ott, Jeremy Bigwood, R. Gordon Wasson, Dolores Belmonte, Albert Hofmann, Andrew Weil, R. Evans Schulte, Teonanácalt, Hongos alucinógenos de Europa y América del Norte, ed. El Compás de Oro, Swan, 1985.