Almas de doble filo

Dicen que la distancia es el olvido y será por eso que poco a poco se va erosionando en el recuerdo la voz afilada de Bambino, a lo mejor porque ca día que pasa canta mejor en las grabaciones sin otra molestia que volver a ponerlas otra vez, como también se oyen de manera inadvertida, inesperada, la estrofas de aviso a cualquiera de sus canciones conocidas.
- Ahí está la paré, a lo mejor hasta la peor de las suyas, aunque la pared comercial puede ser también la entrada al Bambino más profundo, el de los ratos perdidos sin sermones, que tampoco era lo suyo. To pasa, to queda, como el tiempo se va dando vueltas a la plaza del Reloj de Talavera, no se sabe si por la tarde o por la noche. ni siquiera el día del cambio de hora, tan difícil como clasificar a Bambino en los dominios fosilizaos del flamenco más puro, igual que a las almas de doble filo. A finales de 1984, cuando hice la foto foto de sus presentación en Madrid ya había recibido algunos cursillos, tenía cámara réflex, revelaba en blanco y negro y hacía fotos como la que presenté a 1 concurso donde mereció otro áccesit que me permitió viajar a Gijón por 1 semana a recibir 1 cursillo de verano. Según Carlos Taibo, profesor universitario que propone el decrecimiento más o menos ordenao como única salida, no fue hasta 2008, poco antes del estallido de la crisis Lehman Madoff cuando desaparecieron de los programas de mano de los cursillos de verano que acabaron organizando empresas multinacionales y #banksters a cuenta de su presunta obra social cualquier alusión a la palabra globalización y sus sinónimos. Pero al parecer se comía muy bien, lo que sospechamos la inmensa minoría que dejamos de ir por diversas razones, a tenor de las declaraciones de sobremesa subidas de tono y probable que grados etílicos como la que proponía abolir el turismo de Sol y playa que durante lustros, quizás decenios sacó al país entero, aunque de forma muy desigual, de la postración en la que se encontraba, sin proponer siquiera otra alternativa que no fuera la gastronómica que alienta a hacer ese tipo declaraciones. Es otro de los muchos contratiempos y muestras de lo absurdo que resulta seguir confundiendo el canal o medio con el mensaje propiamente dicho y los que se creen que se saca algo cuando nadie se entera de la misa la mitad. Bueno está que apenas nos enteremos ni del 10% de mensajes que recibimos, que nos llegan, pero que hasta ese ínfimo 10% tenga que ser lo peor no se merece ni la ilusión que se gasta en el deseo de mejora.

Camela se rompe

Hacia 1995 otro periodista semiprofesional y yo estábamos entrevistando a otro grupo de rumba pop que se había revelao aquella temporada en el merendero del arroyo Butarque que se ve desde la M-40 de #Madrid a su paso por la Fortuna, muy cerca de donde sobrevivíamos el periodista y el medio local que nos envió, pero más curioso nos pareció que los del grupo musical se habían conocido en el merendero que seguía siendo su único local de ensayo conocido.
- No te creas, aquí también vienen los Camela y además se juntan con nosotros a cantar, nos explicaron delante del camarero que los sufría y que se cabeceó dando verosimilitud al relato. La conversación derivó hacia los héroes de gasolinera, cantantes y grupos que se venían a más poniendo sus cassettes, cajitas en los expositores metálicos de saldos musicales sin productoras, manager ni grandes promociones en TV, como por ejemplo Camela, que además lo llevan a gala, como 1 estigma o sello propio después de más de 20 años en el candelabro. Aseguro que en las actuaciones cerca de su barrio, que lo sigue siendo, se crecen casi tanto como en las entrevistas en las que tratan de hacerlos de menos por no ser como los hijos de famosos habituales en la industria que llaman del entretenimiento. De aquella conversación con el productor importante y muy conocido que iba elegir 1 grupo que ensayaba en 1 merendero al aire libre y no en otro garaje, siempre he sentido asombro y admiración por la gente que se consagra en Internet contra viento y marea, lugar virtual en el que eso casi le puede pasar a cualquiera, como a la chica de la Quimicefa que la lió parda con el cloro o el fenómeno viral de John Cobra y mi preferido, Jesús el Ducati, el del corralito, al que también he visto en concierto en serio y me gusta mucho su balada titulada 1 cabrero desayunando en la ciudad, otra de esas que me ponen el vello de punta, como algunas de Camela, Bambino, hay muchos, pero en 1 conferencia sobre la importancia del automóvil en la literatura y el cine contemporáneos James Ellroy, autor de la historia en la que está basada L A #Confidential de Curtis Hanson nos explicó que el lugar de encuentro e intercambio de información de los que se movían en coche, espías, polizontes, buscadores de recompensa, fulanas, abogaos que se perseguían de costa a costa como en las películas eran las gasolineras, algo parecido a lo que ocurre en Internet, lugar virtual donde parece que los traficantes del éxito habituales han perdido su varita mágica, espero que pa siempre.

Duelos y quebrantos

- Nuestras mismas ideas nos parecen hostiles en bocas ajenas, Antonio Machado y además que cualquier caminito nos lleva por derecho al olvido, pero casi todos los fabricantes de hardware y software informático, en especial los de pago, se empecinan en hacernos pasar por el aro de lo que ellos mismos desprecian y a ser posible pagando, hasta a los que customizamos, adaptamos lo que nos valga de lo que van desechando, aunque solo sea pa lo nuestro, pero a base librarnos del tedio de lesiones, fichajes y cocineros, aunque sea montaos sobre finos tacones, lo que sería digno ver en los cursillos universitarios que imparten. ¿Van a intentar vendernos otro nuevo dispositivo móvil pa ver más Tv? ¿Se va a seguir pagando por ver otra vez a Bisbal pegando saltos? Eso se creen o quieren que se crea, como si las cosas que se aprenden trabajando o en los estudios forzaos luego se olvidaran hasta el punto volver a caer siempre en las mismas trampas. Las base datos relacionales son anteriores a Internet y puede que incluso sean su fundamento. Cualquiera que haya trabajao en las más sofisticadas que se conocen, siempre lo son en las empresas principales casi por necesidad, pues de otra forma no lo serían, volvemos a lo mismo: el procedimiento consiste en cruzar los datos. Los navegadares realmente se petan con las incongruencias y contradicciones que observan a su paso o en su trasiego, entre otras la acumulación puntual de tráfico y los twitteros que ven la pantallita blanca de aviso que anuncia penalización, falta, PENALTY deberían saber que solo afecta a su punto de cruce de datos, que es la IP o URL desde la que se conectan en el momento previo al que probablemente van a ser expulsaos si siguen haciéndolo tan mal. Pero sin mayor problema: dependiendo de cómo sea la cosa apenas se trata de reiniciar el navegador, el propio equipo o el enchufe y vuelta a empezar. En los 1º momentos de Internet, y durante lustros, es posible que todavía ser @internautas obligaba a ser programadores. Lo exigía el propio medio de medios, compendio y desarrollo máximo de los conocidos hasta el punto que algunos todavía encontramos gusto en la reinstalación de softwara y hardware, aunque en su mayor parte ha ido enfocao a que prácticamente lo pueda hacer cualquiera del modo más fácil que se haya encontrao. La paradoja más deslumbrante es que los programas mejoran con el uso, pues son conexiones parecidas a las neuronales que se establecen entre los dispositivos que se reconocen de 1 vez pa otra de modo invisible, asentándose poco a poco. Cuando esos recursos se gastan en mostrar contínuas insidias y tediosas molestias parecidas al Clippo, la cosa más odiada de Internet, tamto peor pa las empresas que a eso se dedican con cinismo, las mismas que llaman ley de protección de datos a traficarlos y aún pretenden cobrar por administrar lo que ni siquiera es suyo.